Ha pasado un poco más de un mes desde la última vez que me senté a armar mi origami, y muchas cosas han ocurrido en este más 1 mes: - los niños salieron del colegio - empezaron las vacaciones - llegó el fin de año - pasó la navidad Cuando eres un papá origami, nadie te dice cómo afrontar todas y cada una de estas actividades, porque no existen reglas ni manuales que te enseñen a comportarte en cada situación ni menos te digan cómo debes conducirte, cómo y dónde debes sentarte, si es con tu ex mujer o lejos de ella, como testigos de un hecho que nada en común comparten. El origami invita muchas veces a buscar soluciones, porque hay mucho de intuición y poco de conocimiento que pueda aplicarse. Es decir, cuando te enfrentas al séptimo pliegue, es muy probable que no logres entender que todos los pliegues que iban para adelante, ahora deben ir para el lado inverso, para el interior, para el exterior, o para abajo. Imagínate tu figura, mírala de lejos, y te darás cuenta que est...