Hay veces que se deben dejar las cosas reposando, como el puzzle de mil piezas que me acabo de comprar y que me ha tomado un par de horas en armar los contornos, o como el pan, que para que funcione, necesita al menos unas 8 horas de descanso. En el origami las cosas son iguales: si no tienes fuerzas para seguir avanzando, tranquilo, deja reposar todo, tómate el tiempo necesario para aclarar la mente y que al volver, veas las cosas desde un ángulo distinto. Lo digo porque en este poco más de un mes que nada había escrito, sucedieron varias cosas: - mi ex mujer sigue siendo incapaz de hacerse cargo de sus obligaciones de contribución a la casa y espera tranquila que yo pague, y esa calma es exasperante pero me tranquiliza, porque ya sé qué me vendrá en el futuro. - curas de movimientos ultra conservadores empezaron a caer, y era que no, otro punto a mi favor, que mi ex mujer juraba que aquello no era posible, pero bueno, donde está Dios está el diablo, sino ¿qué gracia tiene ...