Ya que lograste entender que el arte de plegar y desplegar es “infinito”, entonces es la hora mágica de descubrir la “épica” de la figura que quieres armar.
En síntesis, en toda actividad que nos proponemos realizar, en toda aventura, en todo sueño, siempre hay algo que nos motiva y nos remece y que es aquello que nos hará capaces de entender el por que estamos haciendo lo que estamos haciendo y el por qué de la batalla que vamos a librar, por mucho que al final el resultado sea un desastre.
Pero la épica es el relato,
La historia,
El sueño,
El motor,
El fin.
Al llegar al quinto pliegue es el momento entonces de describir la épica de la figura, y esa épica será la que debas una y otra vez recordar y traer al presente cuando te des cuenta que te equivocaste, que hiciste todo al revés, que los siguientes pliegues no encajan, que debes desarmar para volver a armar.
La épica es lo que te hace volver a enamorarte una y otra vez de lo que haces y de lo que tienes.
Mi épica es entonces....
En síntesis, en toda actividad que nos proponemos realizar, en toda aventura, en todo sueño, siempre hay algo que nos motiva y nos remece y que es aquello que nos hará capaces de entender el por que estamos haciendo lo que estamos haciendo y el por qué de la batalla que vamos a librar, por mucho que al final el resultado sea un desastre.
Pero la épica es el relato,
La historia,
El sueño,
El motor,
El fin.
Al llegar al quinto pliegue es el momento entonces de describir la épica de la figura, y esa épica será la que debas una y otra vez recordar y traer al presente cuando te des cuenta que te equivocaste, que hiciste todo al revés, que los siguientes pliegues no encajan, que debes desarmar para volver a armar.
La épica es lo que te hace volver a enamorarte una y otra vez de lo que haces y de lo que tienes.
Mi épica es entonces....
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